Crimenes de Guerra Nazi. Fiscalía de Alemenia y Polónia acusan de asesinato a criminales de guerra nazi

Alemania acusa a un antiguo guardia de un campo de concentración de ser cómplice de 3.518 asesinatos y Polonia acusa a una mujer que trabajó como Secretaria en un campo de concentración.

La fiscalía de Neuruppin, proxima a Berlín sostuvo que un hombre, del que no trascendieron nombres ni iniciales en razón de las normas de protección de datos personales de Alemania, de actualmente 100 años, que era guardia de seguridad conocía las ejecuciones que ocurrieron en el campo de Sachsenhausen y cooperó con el régimen nazi publicó hoy El País de Madrid.

Cyrill Klement, fiscal jefe de Neuruppin, explica a EL PAÍS que han tomado la decisión de llevar a juicio al antiguo guardia después de obtener pruebas de que conocía lo que sucedía en el campo, aunque no participara directamente en los asesinatos. Para ello han contado con la ayuda de un historiador que ya había trabajado en casos similares.

Los fiscales también han pedido una evaluación del estado de salud del hombre para comprobar si está en condiciones físicas y mentales de aguantar un proceso judicial, concluyendo los dictamenes de que está apto para ser juzgado.
Por su parte, la semana pasada se conoció otra acusación contra una mujer de 96 años que trabajó como secretaria en el campo de concentración nazi de Stutthof, cerca de Gdansk (Polonia). Su caso es aún más excepcional, por tratarse de una mujer —muy pocas han sido juzgadas por crímenes de guerra— y porque era menor. Fue contratada con 17 años para ser la secretaria del jefe del campo.
En el caso de la mujer, Irmgard F., también será un tribunal de menores el que decida si va a juicio o no. La fiscalía de Itzehoe (al norte de Hamburgo) le atribuye responsabilidad como cómplice de más de 10.000 asesinatos.
Durante muchos años la justicia alemana no permitió el procesamiento de guardias sin rango o de otro tipo de trabajadores de los campos de concentración al no poder demostrar individualmente su culpa con pruebas concretas. Sin embargo, en 2011 esa interpretación cambió tras la condena de John Demjanjuk, que fue guardia en el campo nazi de Sobibor, en la Polonia ocupada, y después emigró a Estados Unidos. Fue extraditado y condenado a cinco años de cárcel como cómplice de 28.000 asesinatos por formar parte de la maquinaria nazi. Asistió a su juicio, que sentó jurisprudencia, en camilla y murió pocos meses después del veredicto en una residencia.